Me persiguen los demonios

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¡Por favor no te rindas!

Es que no puedo, no puedo salir de esto, lo he intentado una y otra vez. A veces siento que lo cerré y la herida vuelve a abrirse y me invade la rabia, el re-sentimiento, el re-emputecimiento.

Cuidado que esos son los demonios que te quieren devorar, les abriste el apetito y saben que la puerta de entrada esta media abierta.

Lo sé y no lo puedo evitar, es como si yo mismo quisiera entregarles mi cabeza a esos malditos  demonios. De repente siento miedo. Miedo de perder a mis amores.

Entonces ¿Qué es más importante para ti, esos demonios o tus amores?

Mis amores claro que sí. Lo que pasa es que a veces me convenzo de que debo luchar contra esos demonios para protegerlos a ellos.

¡No, no es así! Ignóralos, eso los va a derrotar. Los demonios se nutren del miedo que ellos provocan y si te los sacas de la cabeza se quedan sin su alimento… sin tu energía.

Lo sé, lo sé.  Como ves aun sabiéndolo igual los quiero enfrentar.

¿Y quiénes son tus demonios?

La codicia, la mentira, la decepción…

¿Qué estás haciendo para sacártelos de la cabeza… o enfrentarlos?

Escribo.

Escribo lo que voy descubriendo y aprendiendo sobre ellos. Eso me calma por un tiempo. Eso sí que lo que escribo lo escribo estando en paz. Escribir con rabia es una pesadilla que consume completamente.

 Para escribir debo estar inspirado y sólo me inspiro cuando estoy en paz.

Entonces cultiva esa paz para que sea duradera…

Cuando estoy en paz es algo maravilloso pero cuando me detengo y vuelo la mirada hacia atrás me pongo triste viendo todo lo que pasó. Siempre pasa algo que lleva mi mirada hacia atrás. Y siempre aparece luego la rabia, el re-sentimiento, el emputecimiento.

¿Qué es lo que quieres, qué estás buscando… venganza?

No. Justicia en el reconocimiento.

¿Y crees que habrár Justicia o reconocimiento?

Perdí toda esperanza de que eso sucediera.

…entonces?

Creo que ahora voy a dejar de escribir sobre estos demonios. Ya escribí suficiente.

Bravo!!

Voy a ponerle fe.

¿Y si aún así persisten?

Orar, orar y orar. Dicen que las bendiciones los mantiene a raya.

Me cuentas…

Ok

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Acerca de Jorge Olalla Mayor

Publicista, Director Creativo, Coach Ontológico
Esta entrada fue publicada en angeles y demonios, Historias, Humanidad, Justicia, Mobbing, Valores. Guarda el enlace permanente.

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