La transparencia

Enviado por Jorge Olalla Mayor 15/09/2013 8 

Podemos entender la transparencia desde tres puntos de vista:

3)  Otra manera de comprender la transparencia nos sitúa en el entorno de las instituciones políticas públicas, y éstas son transparentes cuando hacen pública, o entregan a cualquier persona interesada, información sobre su funcionamiento y procedimientos internos, sobre la administración de sus recursos humanos, materiales y financieros, sobre los criterios con que toma decisiones para gastar o ahorrar, sobre la calidad de los bienes o servicios que ofrece, sobre las actividades y el desempeño de sus directivos y empleados.

La transparencia es un nuevo concepto para entender y evitar las malas prácticas.

Todos los valores se ponen a prueba cuando la transparencia tiene la palabra.

¨Aprender las leyes divinas de la vida mediante la máxima seriedad y recogimiento interno, dan lugar a que éstas se cumplan en nuestra propia persona¨

La transparencia se relaciona y se confunde también con la ética.

La ética se debe entender como nuestras costumbres y hábitos, con lo que se entiende por moral. Aquí debemos reflexionar para entender su significado. No hay leyes que rijan la ética, ésta se protege en el sentido común, es decir en lo que es el entender común de las personas. Es el modo de ser de una cultura, es lo que consideramos bueno y justo y lo compartimos.

Alberto Hurtado en sus escritos, simples pero precisos, invocaba al desafío vital de declarar nuestro ideal o conjunto de valores fundamentales que encauzan nuestra acción, lo cual vale tanto para la persona como para el grupo humano, él decía:

«Sin un ideal claramente visto es imposible construir una vida humana de verdadero valer, ya que toda acción no es más que la proyección de un ideal. De la naturaleza de mi ideal dependerá el carácter de mi obra”.


De esta forma, mientras la competencia nos divide para que cada uno sume por su lado, la colaboración nos reúne para sumar juntos. Es lo que entendemos por una buena vida ¿Para qué vivir queriendo siempre más y más y más a costa de nuestra salud y muchas veces a costa de nuestros principios? Eso no es necesario. Podemos vivir en la transparencia y en la colaboración y progresar de una manera inimaginable. Desarrollándonos en el bienestar y en el crecimiento personal.

Cuando habitamos un ambiente de transparencia, cambian las prácticas y éstas se rediseñan en beneficio de todos, sin excepción, con acuerdos en que impere el sentido común, las normas y leyes, el respeto y la confianza.

En una empresa, el Directorio decidió realizar una auditoría. Algo que nunca se había realizado en todos sus años de existencia.


A partir de ese documento, lleno de cifras y de diferencias irrefutables, todo cambió en esa empresa. Desde los gerentes que, en un gesto interpretado como muy honesto por todo el Directorio, decidieron renunciar… hasta la decisión de una reestructuración total de la forma de hacer lo que hacían, también en lo que hacía o dejaba de hacer su dueño.

La transparencia no da lugar a interpretaciones. Tiene las evidencias y el sentido común a su favor.

– Uno de los grandes enemigos de la transparencia es lo que se entiende como la zona de confort. Nadie hace nada porque igual las cosas funcionan. “Recibo mi plata a fin de mes y trabajo harto”, “Estoy cómodo así, para qué revolver la cuestión”.

– El miedo también es un gran enemigo. Tomar la decisión de transparentar la gestión de una empresa puede traer problemas. “La gente se va a irritar”, “En una de esas salgo yo en algo”, “tengo tejado de vidrio, me van a pillar”, “la gente se va a atemorizar si ven algo malo”.

– También la ceguera es un enemigo terrible para la transparencia. No querer ver lo que sucede es un impedimento casi insalvable para instaurar la transparencia. Aunque haya luz, el ciego no la verá.

Más allá de estos ejemplos, los verdaderos enemigos de la transparencia son las malas prácticas, los malos hábitos y la falta de fidelidad con los valores. Quienes abusan del poder, de las confianzas, los que se aprovechan  de las circunstancias para sacar ventajas personales, siempre harán lo imposible para que la transparencia no invada sus territorios.

 “Que la vida es así, que vemos nuestros errores —oscuros rincones de nuestras almas— y aprendemos a convivir con ellos hasta que un buen día, sin saber bien por qué, damos ese salto luminoso que materializa nuestros sueños, nuestros anhelos de claridad y de transparencia” 


(Sabora)


Por Jorge Olalla Mayor 

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About Jorge Olalla Mayor

Publicista, Director Creativo, Coach Ontológico
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